7 de cada 10 jóvenes querrían ser amigos de sus jefes


| Adecco

Mucho se habla de los cambios que va a experimentar el mercado laboral con la llegada de la nueva generación de profesionales. Su visión del empleo es, sin duda, diferente a la de las personas mayores que ellos, pero, ¿qué opinan los jóvenes del papel de los jefes? ¿Apuestan por organigramas horizontales o creen en el éxito de las jerarquías más tradicionales?

Por todo ello se les ha preguntado en la encuesta ¿Cómo sería tu jefe ideal? que ha publicado el Observatorio de Innovación en el Empleo (OIE), promovido por Adecco, líder mundial en la gestión de los recursos humanos.

Según esta encuesta, el jefe perfecto para el 41,1% de los jóvenes españoles es alguien que sabe delegar su trabajo en otras personas del equipo y que sabe escuchar a sus compañeros y empleados.

Las cualidades imprescindibles que debe reunir son la capacidad de organización (43,6%) y la empatía (20,9%), mientras que es el optimismo la habilidad menos valorada por los encuestados.

En resumen, la mayoría de jóvenes españoles (en concreto, un 75,3%) cree que un buen superior debe ser un líder que forma parte del equipo de trabajo.

También se les ha preguntado si querrían ser amigos de sus jefes, a lo que el 67,5% ha contestado que sí, aunque un 48,5% cree que esa relación de amistad solo tendría cabida fuera del horario laboral.

Entre los jóvenes existe casi total unanimidad sobre el estilo de liderazgo que quieren: el 95,1% prefiere un jefe democrático, que tome decisiones después de consultar las diferentes alternativas con el grupo y el 91,4% asegura que, para poder crecer profesionalmente, un buen jefe debe dejar que los empleados cometan sus propios errores y que aprendan de ellos, es decir, que les deje cierta libertad.

Quieren un jefe que sepa delegar y escuchar

Para los jóvenes españoles, el jefe ideal es aquella persona que tiene la capacidad de delegar sus asuntos laborales en personas de su equipo y que sabe escuchar a sus compañeros y empleados. Al menos eso opina el 41,1% de los encuestados. Siguiendo la estela de lo anterior, el 35,6% lo que más valora no es el hecho de que le escuchen, sino que va más allá y cree que la clave está en que se tenga en cuenta su opinión. El 23,3% restante piensa que el jefe ideal es la persona que es un ejemplo a seguir, un referente en la empresa y fuera de ella.

Preguntados acerca de lo que un jefe debe aportarles a nivel laboral, los jóvenes lo tienen claro. La clave radica en la capacidad de un superior de estimular la superación personal de sus empleados. Algo que considera imprescindible el 65,6% de los encuestados.

El 25,2%, en cambio, opina que un jefe debe reconocer el trabajo bien hecho y hacérselo saber a su equipo. Por último, el 9,2% cree que lo más relevante de un jefe es que estimule la creatividad de sus empleados, impulsando ideas innovadoras y apoyándolas.

Sin embargo, las cualidades imprescindibles de un buen jefe son, en su opinión, la capacidad de organización, tal y como señala el 43,6%, y la empatía o habilidad de ponerse en el lugar de sus empleados, como ha señalado el 20,9%.

El hecho de que sea o no una persona siempre dispuesta a trabajar o que encare el trabajo de una forma positiva no son tan relevantes. De hecho, solo un 9,8% y un 8,6% de los encuestados, respectivamente, las han elegido como las cualidades más importantes de un superior.

En esta línea, es el optimismo de un jefe la cualidad menos valorada por los jóvenes españoles. Un 46,6% de ellos la señala como algo totalmente prescindible. Cerca de un 20% subraya la disposición para trabajar y la empatía como las cualidades menos relevantes de un superior (un 20,9% y un 20,3%, respectivamente). Y solo un 12,3% cree que la capacidad de organización del trabajo es una cualidad poco importante.

En resumen, la mayoría de jóvenes españoles (en concreto, un 75,3%) cree que un buen jefe debe ser un líder que forma parte del equipo de trabajo. Un 21% opina que debe ser un mentor que guíe a sus empleados. Y el 3,7% restante asegura que un jefe debe ser el último responsable del trabajo hecho por su equipo.

Un jefe que sea su amigo, pero fuera del trabajo

Las relaciones entre jefe y empleados son un punto clave para entender a esta nueva generación que se abre paso en el mercado laboral actual. Por este motivo, se les ha preguntado a los jóvenes españoles si querrían ser amigos de sus jefes, a lo que el 67,5% ha contestado que sí. Un jefe debe ser una persona cercana y su puesto, para ellos, no debe ser un impedimento para tener una relación de amistad con él.

El 15,3%, en cambio, opina que sería un error mezclar el trabajo con la vida personal, por lo que no establecería una relación con su superior. El otro 17,2% no tiene claro si ser amigo de su jefe es o no una buena opción.

En esta línea, se les ha preguntado si confiarían más en un jefe que guarde las distancias con su equipo o en alguien que intentara ser su amigo y solo un 6% prefiere que su superior mantenga las distancias y le deje hacer las cosas a su aire.

Sin embargo, llama la atención que, pese a que casi 7 de cada 10 jóvenes querrían que sus jefes fueran sus amigos, un 48,5% cree que en el entorno de trabajo un jefe debe asumir su rol y, por tanto, debería dejar su relación de amistad para momentos fuera del horario laboral.

El 11% discrepa de esta idea y opina que el simple hecho de que su jefe intente entablar una amistad es un signo de que se puede confiar en él.

Y, por último, el 34,4% es mucho más flexible y no tendría ningún problema con ninguno de los dos comportamientos, tanto si su superior intenta ser su amigo como si se ciñe a su papel y mantiene las distancias.

Lo ideal es un jefe democrático y que dé libertad a sus empleados

Casi la totalidad de los jóvenes encuestados (el 95,1%) prefiere un estilo de liderazgo democrático, en el que el jefe toma las decisiones después de consultar las diferentes alternativas con el grupo, mientras que solo un 4,9% cree que es mejor tener un superior autocrático, que tome las decisiones de manera unilateral.

También parece haber consenso cuando se les pregunta si prefieren que sus jefes sean personas que dicten las pautas a seguir o si, por el contrario, son partidarios que de los superiores den libertad a sus equipos para que tomen sus propias decisiones. El 91,4% asegura que, para poder crecer profesionalmente, un buen jefe debe dejar que los empleados cometan sus propios errores y que aprendan de ellos. El 8,6% restante, en cambio, se decanta por los jefes que marcan unas pautas claras, ya que, en caso de error, serán ellos quienes deban asumir su culpa.

El 73,6% cree que la edad que tenga su jefe es un aspecto irrelevante

Por último, desde el Observatorio de Innovación en el Empleo (OIE), hemos querido conocer la importancia que otorgan los jóvenes españoles a la edad. En concreto, les hemos preguntado si consideran que la edad es un aspecto importante para ser un buen jefe.

El 73,6% es contundente al afirmar que la edad de su superior es indiferente, tanto si es joven como si no lo es. En cambio, el 19% se decanta por un jefe que sea mayor que él y que tenga varios años de experiencia, pues creen que, de ser así, será un mejor jefe.

El 7,4% opina justamente lo contrario y prefiere que su superior sea una persona joven, aunque tenga menos experiencia laboral.

Conclusiones

  • Para el 41,1% de los jóvenes españoles el jefe ideal es aquella persona que tiene la capacidad de delegar los asuntos laborales en personas de su equipo y que sabe escuchar a sus compañeros y empleados.
  • El 67,5% querría ser amigo de su jefe, pues no cree que su puesto deba ser un impedimento para tener una relación de amistad con él. Sin embargo, el 48,5% cree que esta relación debería desarrollarse fuera del horario laboral.
  • Preguntados acerca de lo que un jefe debe aportarles a nivel laboral, los jóvenes lo tienen claro: un superior debe estimular la superación personal de sus empleados, tal y como ha señalado el 65,6% de los encuestados.
  • Las cualidades imprescindibles de un buen jefe son, en su opinión, la capacidad de organización (43,6%) y la empatía (20,9%), mientras que el optimismo es una habilidad prescindible para el 46,6%.
  • Casi la totalidad de los jóvenes encuestados por el OIE (el 95,1%) prefiere un estilo de liderazgo democrático en el que el jefe toma las decisiones después de consultar las diferentes alternativas con el grupo.
  • El 91,4% asegura que, para poder crecer profesionalmente, un buen jefe debe dejar que los empleados cometan sus propios errores y que aprendan de ellos, es decir, que les deje libertad de actuación.
  • Solo un 26,4% de ellos cree que la edad de un superior es un aspecto importante: el 19% prefiere una persona mayor y con varios años de experiencia y el 7,4% se decanta por alguien joven.